 
Este bello campo de 7,156 yardas par-72 se destaca por la
unión del pasajismo golfístico con el entorno de bosque
tropical y su flora nativa. De esta forma, magistralmente se
logra un desafiante campo de impactante belleza visual.
Las salidas negras de campeonato son las más retadoras. Existe
una diferencia de 936 yardas entre las salidas medias blancas
(11-20 Hcp) y las salidas negras (scratch golfer) – las líneas
de perspectivas son bien diferentes y no perdonan.
Algunos hoyos demandan gran precisión, juego corto de palos para
evitar una puntuación alta y aún los otros que prometen
birdie. Los greens son acertados para un campo tan joven y,
como es el caso con campos en este ambiente, deberán ser más
consistentes con el tiempo.
Si está de suerte con el poteo, podrá tener buena puntuación
aquí. Si falla, necesitará dar un tiro derecho. Encontrará
fairways que no perdonan. Sin embargo, en amplitud y alcance,
este campo es un cementerio de bolas para el scatter golfer y
lo será más según la flora del campo madure.
Por ejemplo, árboles bordean el Hoyo 6. Según crezcan, la
visual desde la salida de este hoyo cambiará y la perspectiva
para el tiro de acercamiento.
El esplendor de la flora tropical, cielos azules y las
persistentes brisas del Mar Caribe, hacen de éste un gozo de
campo para jugar. Golfistas de todos los niveles podrán
disfrutar del juego ya que ofrece cinco tees de salidas de
cada hoyo, trampas cuidadosamente creadas, y vistas que
inspiran a cualquier jugador a dar su mejor palo.
Se deberá tener cuidado al jugar con las formaciones de roca
coralina, especialmente en el Hoyo 9. El jardín de roca
coralina del Hoyo 18 justo a la derecha junto al fairway es de
consideración. Las fuertes y contínuas brisas que vienen del
mar empujan hasta un tiro recto hacia la derecha.
Este hoyo final puede cambiar su puntuación. Incluso un fuerte
golpe puede dejar en entredicho el segundo tiro ya que la
línea directa al hoyo requerirá de precisión en el golpe largo
sobre la esquina coralina, batallando una posible ventisca hasta
cruzar sobre la franja protectora que marca el green más
pequeño en su delantera.
Hay amplio espacio hacia la derecha y la parte trasera del
green, lo que indica que Gary Player después de todo no tiene
corazón de roca coralina. Este espacio alrededor del green es
un aspecto que distingue todo el campo e invita a los
jugadores a lograr esa puntuación y a seguir jugando.
Va a ser divertido ver como Guavaberry evoluciona, ya que
definitivamente ha sido muy bien pensado por sus creadores. |
|